08 El reino subterráneo

Título original: Underground Kingdom (#18).
Autor: Edward Packard.
Ilustrador: Anthony Kramer.
Fecha de publicación: Octubre, 1983 (Original Marzo, 1983).
Número de páginas: 108.
Número de fines: 21 (Buenos: 6 - Regulares: 6 - Malos: 9).

Sinopsis: Eres, supuestamente, un científico que se interna en una sima en Groenlandia en busca del reino subterráneo, donde la Dra. Vivaldi desapareció un año atrás.

Comentario personal: El reino subterráneo es el primero de los libros de ETPA en que aparece la Dra. Nera Vivaldi, personaje recurrente creado por Packard. Sin embargo, en la colección original es el tercer libro en que está incluida. Su importancia en el que nos ocupa es de algún modo relativa, pues en muchos de los posibles caminos no llegas a encontrarla. Capítulo aparte merece el hecho de que dos amigos científicos caigan por la sima (el camino al reino subterráneo) en primer lugar y en ningún momento el protagonista tenga intención de encontrarlos. Típico error de bulto imperdonable.

Posiblemente el punto más débil de este libro sea precisamente su estructura. Igual que en otros títulos de la colección, en lugar de comenzar directamente en el tema central, el libro va dando tumbos con algunas elecciones innecesarias hasta el punto de que en un tercio de los fines ni siquiera llegas a conocer el susodicho reino subterráneo, y en otros dos la estancia es tan corta que no llega a ser relevante. Así, la experiencia de ese mundo sensacional (aunque imposible) ideado por Packard en el centro de la tierra se ve considerablemente reducida.

Y es que el argumento, por más increíble que sea, es sin duda el punto fuerte del libro. Al margen de su imposibilidad científica, hay que reconocer que la existencia de un mundo paralelo dentro de la corteza terrestre presidido además por un sol negro es algo cautivador. El hecho de ser un mundo completamente nuevo le da al autor la posibilidad de crear a su antojo tanto la geografía como las criaturas que lo pueblan, aunque posiblemente Packard podría haberse extendido un poco más en esto último.

Por lo demás, es el clásico libro de aventuras, con pocos finales (21) lo cual en principio es positivo porque cada ramificación goza de más páginas, algo corto (108 páginas) y con sus dosis adecuadas de diálogo y sorpresas. Una pena que buena parte del libro se pierda en el glaciar de Groenlandia, porque a pesar de que siempre se agradece una introducción al tema, ello no significa que deba verse salpicada por elecciones que privan a esa historia central de las páginas y fines que serían recomendables.

Las ilustraciones corren a cargo de Anthony Kramer y no dejan indiferentes. Dibuja rostros muy expresivos aunque el trazo es muy borroso y falta algo de detalle.

En definitiva, un entretenido libro de aventuras, corto y con pocos fines, que se desaprovecha en gran medida en ramificaciones irrelevantes y pierde la oportunidad de profundizar más en un mundo exótico que podría haberlo convertido en uno de los grandes títulos de la colección.

Puntuación: 7.

7 comentarios:

  1. Mi favorito! El mejor de mi infancia!

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  2. Un libro especial ! Me trae buenos recuerdos . . .

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  3. Un derroche de imaginación pero con un argumento muy poco aprovechado en mi opinión !

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  4. Mi nota final va a ser un seis y medio . . .

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  5. Hola! He escrito algunos ensayos sobre el tema y me gustaría compartirlos. Mi mail de contacto es charlieserra@gmail.com Avisá si hay interés. Un saludo.

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  6. Fue el primero que tuve, y más allá del cariño que le tengo, que derriba la "objetividad", me parece bastante sólido. Yo creo que el protagonista (que más que científico parece ser un veedor/amigo de Larsen y Sneed) no busca a sus amigos por el shock de su caída y además recuerden que los da por muertos, cuando lo visita el Profesor Bruckner; aunque justamente éste le dice que recibió una supuesta señal de radio.
    Como dice la reseña, la construcción del reino es muy atinada. Muy loco eso de que la cápsula se frena por la gravedad misma.
    Ya la sola aparición de los Clera voladores (los verdaderos soberanos del Reino) y las infalibles bestias Kota valen el precio de la entrada. Amén de los gloriosos finales en los que logra volver, sea con el Vertex (que "pasó raspando") o la balsa a través del Gran Río.
    Saludos!

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