08 El lodo verde

Título original: The Green Slime (#6).
Autor: Susan Saunders.
Ilustrador: Paul Granger.
Fecha de publicación: 1985 (Original 1982).
Número de páginas: 53.
Número de fines: 7 (Buenos: 2 - Regulares: 5 - Malos: 0).

Sinopsis: En un descuido, tu primo de cuatro años de quien estás a cargo, combina elementos de un juego de química para crear una sustancia verde monstruosa.

Comentario personal: Este libro tiene varias cosas en común con El monstruo de la laguna (también de Saunders), por ejemplo que está bien diseñado y tiene una historia coherente y con continuidad, pero como contrapeso no hay explicación alguna a los hechos que suceden y la mayoría de fines, por no decir todos, resultan insatisfactorios en el mejor de los casos.

Aparte de eso, aunque la historia tiene su lógica dentro de la fantasía, en mi opinión no resulta demasiado interesante. Si por lo menos partiese de una premisa un poco más elaborada que pusiera el asunto en contexto, tendría un pase, pero a la nada sorprendente ausencia de explicación se une una carencia de justificación para todo lo que pasa que provoca que el lector no se acabe de tomar en serio el libro. Sí, un niño mezcla cosas sin ton ni son y por arte de magia surge un lodo verde que parece seguir expandiéndose ad infinitum y del que no se sabe absolutamente nada más. Ni por qué se forma, ni qué quiere, ni si es malvado, ni si es inteligente... no se sabe nada ni se explica nada. Simplemente aparece.

Y digo bien, simplemente aparece porque no suele desaparecer. Solamente en un par de fines es contrarrestado de forma temporal por dos métodos distintos pero que, en cualquier caso, no tienen visos de ir a durar demasiado tiempo. En el que es quizá el mejor final, por sorprendente e inquietante, el lodo es sustituido por una especie de gamba gigantesca. En el resto, el lodo sigue campando a sus anchas y no se sabe nada más, porque la autora planta el fin y se acabó. En definitiva, ni se sabe por qué empieza la historia ni se sabe cómo acabará, lo cual acaba resultando más que frustrante.

Las ilustraciones de Paul Granger están en la media, las tiene mucho mejores, y además la portada es totalmente engañosa porque el lodo no vuela ni llega a estar nunca sobre la cabeza de los personajes. No sé de dónde se sacaron esa idea o por qué quisieron venderla así.

Resumiendo, un libro demasiado simplón solo apto para personas con una curiosidad que roce lo inexistente.

Puntuación: 3.

No hay comentarios:

Publicar un comentario