40 Odisea en el Gran Cañón

Título original: Grand Canyon Odyssey (#43).
Autor: Jay Leibold.
Ilustrador: Don Hedin.
Fecha de publicación: 1987 (Original 1985).
Número de páginas: 115.
Número de fines: 35 (Buenos: 13 - Regulares: 7 - Malos: 15).

Sinopsis: Eres un experto explorador fluvial y un ranchero te contrata para que encuentres sus caballos perdidos, en la zona del Gran Cañón del Colorado.

Comentario personal: Si a un autor le queda como un guante la etiqueta "irregular" ese es Jay Leibold, y Odisea en el Gran Cañón es una prueba de ello (para mal). Y es que lo poco que distingue a este libro de una obra típica de Montgomery es la ausencia de moralina (y de esferas robóticas). De hecho, diría que Odisea en el Gran Cañón es exactamente lo que habría resultado si La cueva del tiempo hubiera sido escrita por R. A. Montgomery en lugar de por Edward Packard.

A pesar de que hay un objetivo claro (recuperar los caballos del ranchero) y que, por cierto, se alcanza en un cuarto de los fines, podríamos decir que en realidad el libro no va de eso. La búsqueda de los caballos es la excusa para navegar el río Colorado, pero el tema central son los posibles viajes temporales que pueden darse de forma mágica al zambullirse en sus aguas, por un lado, y una serie de encuentros aleatorios sin demasiado sentido, por otro.

Con un alto número de fines, el libro se lee relativamente rápido, pero en todo momento subyace una sensación de no saber bien por qué pasa nada ni qué sentido tiene ninguna de las vicisitudes que atraviesa el protagonista. Delia, la amiga navaja, es un personaje-florero, un secundario colocado por ahí para acompañar, pero en muchas ramificaciones desaparece y en otras se limita, simplemente, a estar. También hay errores de consistencia, ya que los caballos no siempre están en el mismo lugar, ni el motivo de su desaparición del rancho es el mismo. Hay fines abruptos que realmente no son fines, algún encuentro metafísico... insisto, muy Montgomery.

El problema es que, al margen de todos sus defectos, la historia en sí no tiene ningún atractivo. El Gran Cañón puede ser un sitio espectacular para ver en vivo, pero no tiene el misticismo de Stonehenge, por ejemplo, y lo que podría haber sido un entretenido libro de aventuras sobre dificultades en la navegación de un río (algo a medio camino entre Supervivencia en la montaña y ¡Naufragio!, se me ocurre), usa al mismo solo como excusa para tener disparatados encuentros en el pasado o en el presente sin mayor explicación. Sinceramente no sé lo que pretendía hacer Leibold pero le quedó un cóctel difícil de digerir.

Las ilustraciones de Don Hedin son del estilo menos nítido que personalmente prefiero, están bien sin más, pero lejos de sus mejores trabajos.

Otro ejemplar más que da la impresión de haber sido realizado simplemente como mero ejercicio de funcionamiento de librojuego, con mini-tramas muy mal cohesionadas y sin ninguna explicación ni motivación para encontrar relevancia a ninguna de ellas.

Puntuación: 3'5.

3 comentarios:

  1. Puede que no sea el mejor libro de la colección pero las ilustraciones son buenas y la historia mantiene su interés con un objetivo muy centrado y un ambiente que me recuerda un poco a El Misterio del Albergue del Eco , por ejemplo . . .

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  2. Aunque su trama parezca improvisada , este libro retiene el sabor y la esencia de la colección de modo que no podemos ser demasiado exigentes con él , cumple con su función y nada más . . .

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  3. Las tramas secundarias enriquecen la historia y las ilustraciones se graban en nuestra memoria así que no puede ser tan malo ! Le vamos a dar un merecido 7 . . .

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