53 El rey de la seda

Título original: The Case of the Silk King (#53).
Autor: Shannon Gilligan.
Ilustrador: Frank Bolle.
Fecha de publicación: 1989 (Original 1986).
Número de páginas: 115.
Número de fines: 19 (Buenos: 3 - Regulares: 7 - Malos: 9).

Sinopsis: Eres detective. Una mañana recibes un sobre que te pone tras la pista de Jim Thompson, un espía norteamericano afincado en Tailandia tras la Segunda Guerra Mundial que desapareció misteriosamente en Malasia dieciséis años atrás.

Comentario personal: Shannon Gilligan repetía libro con trama detectivesca tras el éxito de La ceremonia del té y acertaba de pleno una vez más, ya que el segundo trabajo de la autora no tiene nada que envidiarle al primero. Lástima que fueran los dos únicos que se tradujeran a nuestra lengua, porque nos encontramos ante una de las grandes.

El punto de partida de El rey de la seda, además, tiene una base real. Jim Thompson se ganó el sobrenombre que da título al libro tras retirarse de su trabajo en la OSS (precursora de la CIA) e iniciar una industria textil en Tailandia, donde se hizo rico y famoso. En 1967, en un viaje a la vecina Malasia, desapareció sin dejar rastro alguno y jamás se pudo averiguar nada que llevase a una conclusión satisfactoria, aunque fuera el hallazgo de su cuerpo sin vida. En el libro, sin embargo, la acción se inicia después de que un monje fotografiado en una aldea próxima a la frontera con Camboya fuera identificado como el propio Thompson. A partir de ahí, la protagonista puede recorrer distintos puntos de Indochina buscando al llamado rey de la seda si bien únicamente tendrá pleno éxito en un solo fin. Esto, amén de otros detalles que puede pasar por alto un lector distraído, otorga una consistencia plena al libro, ya que Thompson está solamente en un sitio contreto, y la única manera de encontrarlo es, por tanto, explorar ese lugar. El resto de búsquedas, lógicamente, solo pueden resultar infructuosas.

Su inmaculada consistencia es uno más de los muchos aciertos de El rey de la seda, siendo otro de ellos su estructura. El libro se divide desde el principio en dos ramificaciones muy equilibradas en longitud y fines, no es nada enrevesado y casi todos los caminos largos tienen una duración parecida. Dicho de otra forma, se lee de forma rápida y sin necesidad de más de dos o tres marcapáginas (o dedos). Otro punto fuerte es la ambientación del sudeste asiático, con tramos muy descriptivos y constantes referencias al clima, la vegetación o la comida, consiguiendo que sea fácil meterse en la historia.

En cuanto al argumento en sí, tiene un poco menos de investigación que La ceremonia del té (cuya historia es más redonda), pero mantiene el interés en todo momento y empuja al lector a leer todo el libro hasta encontrar a Thompson para saber qué pasó realmente. La acción está muy bien distribuida y es variada, hay fragmentos con más aventura, otros más pausados, otros básicamente informativos... Muy bien equilibrado de principio a fin.

Por destacar algún fallo, algunos finales son un poco abruptos, tanto porque la muerte llega de forma totalmente imprevisible como porque la búsqueda se da por concluida cuando perfectamente podría continuar, y algunos finales no aclaran realmente lo que va a suceder a continuación, aunque se intuya.

La leyenda de Frank Bolle se forja a través de libros como este. El juego de la portada con los billetes y la foto del periódico, por ejemplo, es magnífico. Las ilustraciones a toda página tienen muchísimo detalle y el que en mi opinión es su punto débil, las expresiones faciales, están muy bien resueltas en este número. Un trabajo ejemplar.

En definitiva, El rey de la seda se destapa como uno de los grandes títulos de la colección, con un argumento atractivo basado en una historia real, muy bien ambientado, perfectamente estructurado, consistente y entretenido. Un clásico instantáneo.

Puntuación: 8.

1 comentario:

  1. Pues un libro muy bueno y de gran consistencia. Me dejó huella quizá por su calidad. Puede que su tono sea demasiado adulto lo cual nos obliga a tomar decisiones serias -al menos para la mente de un menor-, pero esto sólo puede ser un obstáculo para los lectores más jóvenes.

    Su trama es realista a la par que exótica lo cual se convierte en un aliciente si tomamos el libro en su conjunto. Realmente nadie sabe lo que sucedió con el Rey de la Seda y por eso el libro está envuelto en misterio; pero es que además su desarrollo es sólido e impecable con una trama detectivesca de primer nivel y con un desenlace que nadie sospecha. Algunos finales son abruptos e inesperados, es cierto, pero es el factor sorpresa que puede esperarse de estos libros.

    Sin duda un título destacado dentro de la colección y un gran éxito para su autora pero yo no le doy más de un siete. Eso sí, la portada es perfecta ! !

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