55 El misterio del rock and roll

Título original: Rock and Roll Mystery (#69).
Autor: Jim Wallace.
Ilustrador: Ted Enik.
Fecha de publicación: 1990 (Original 1987).
Número de páginas: 118.
Número de fines: 21 (Buenos: 7 - Regulares: 4 - Malos: 10).

Sinopsis: La rock-band de la que eres cantante, The Velocettes, acaba de publicar su disco de debut y prepara su primera gira camino al estrellato. Sin embargo, dos de sus miembros, Jill y Lisa, han sido secuestradas...

Comentario personal: Oh, los salvajes 90. En aquellos tiempos todo era posible, había dentífrico con forma de estrella, margarina de tres colores -y ningún sabor-, y las series de dibujos más disparatadas tenían cabida en la escasa parrilla televisiva. No parece casualidad que El misterio del rock and roll fuera precisamente el primero de ETPA en ver la luz en tan inolvidable década, pues la experiencia de leer este libro es capaz de transportar a los más ridículos capítulos de la serie animada de los New Kids On The Block (sí, la hubo) o de Denver, el último dinosaurio. Y aunque no es la primera vez que contemplamos fumadas semejantes en la colección, cuesta creer que este ejercicio a caballo entre los más infantiles de Globo Azul y los primeros libros de Montgomery haya sido perpetrado por el mismo autor que escribió apenas un par de años antes un libro tan concreto y relativamente adulto como Safari fotográfico.

Supongo que si hubiera leído este libro cuando cayó en mis manos por primera vez la sensación sería muy distinta. Siempre pensé, pese al nombre, que tendría una temática mucho más seria y madura, posiblemente engañado por una portada cuya anónima autoría -en ningún lado he encontrado que no sea de Ted Enik pero desde luego no lo parece- revela un estilo inédito hasta entonces, con dibujo sobre foto y dando por tanto un realismo que lleva a pensar en protagonistas que han dejado atrás tiempo ha la adolescencia. Lo cierto es que en 2016 el panorama ha cambiado lo suficiente como para que las aventuras de unos jovencitos con ínfulas de rockstar queden a medio camino entre la ternura y la hilaridad.

Quiso además la casualidad que mis elecciones me llevaran por un camino relativamente realista durante la primera mitad del libro. Hasta ese momento, me estaba resultando innegablemente entretenido -fútil sería negarlo: el libro tiene sus pros- si bien mucho más infantil de lo que esperaba (sensación que refrendan los datos: apenas dos muertes y totalmente asépticas). Además, a esas alturas la total ausencia de consistencia ya me estaba llevando de cabeza, ya que los responsables del secuestro pueden ser dos agrupaciones diferentes, e incluso puede que nunca se haya producido el rapto.

Y entonces... todo cambió. El protagonista y su amiga (el tercero en discordia es totalmente ninguneado a partir de este punto) vuelan coaccionados a México DF y allí se despliega una trama totalmente psicodélica sobre una secta alienígena que utiliza la música para lavar el cerebro de sus acólitos. Desgraciadamente, ni siquiera en algo tan sencillo fue capaz el autor de ceñirse a un plan, ya que además de la música, que parece muy importante a veces y totalmente irrelevante otras, el método de control pueden ser las túnicas que llevan y que parecen anular la voluntad gracias a unos detalles azul fluorescente que tienen algo que ver con una piedra mágica y una Fuerza Azul. No, no estoy desvariando, todo eso está metido en medio libro para total desconcierto de cualquier lector de más de doce años.

Una reflexión final: ¿cuál es el misterio del rock & roll? ¿Acaso, de hecho, hay algún misterio, aparte de qué ha sucedido con las amigas secuestradas? ¿Qué tiene que ver el rock en todo el libro, más allá del punto de partida de una banda de música? Y en todo caso, ¿tiene el misterio alguna relación con ese género musical? ¿O simplemente Wallace puso el primer título que le vino a la cabeza y pensó que añadiendo "misterio" tendría más tirón? Nunca lo sabremos, pero la verdad es que entre lo que se espera del libro y lo que se encuentra hay un buen trecho, especialmente a partir de ese momento en que la historia toma un rumbo totalmente inesperado -y descabellado- al más puro estilo Abierto hasta el amanecer.

Las ilustraciones de Ted Enik están en su línea, con mucho detalle especialmente en los fondos a página completa, pero con un punto infantil que por otro lado no desentona en absoluto con este libro.

Si algo es cierto es que El misterio del rock and roll no puede dejar indiferente a nadie, y hay que reconocer que al menos el autor consigue transformar lo que parecía un libro ameno pero falto de chispa en una funambulesca reliquia pop (ironías del destino) de esa época en la que no nos tomábamos la vida tan en serio.

Puntuación: 5.

1 comentario:

  1. Si me permite: para mí el "misterio" del rock and roll es su poder liberador. Recuerde que en dos o tres finales el estado de hipnosis inducido por el Doctor Nova y su secta se libera con notas cacofónicas, disruptivas: lo que no es casual teniendo en cuenta que a comienzos de los noventa varias vandas alternativas lograron el apoyo de los sellos major alcanzando al menos la posibilidad de una escucha masiva. La liberación de la atadura se hace efectiva derribando todos los cliches de tempo y de armonía: la 3/4 parte de la carrera de Sonic Youth al menos.
    Lo lamentable es que se llega a esa conclusión solo a través de un par de finales. Pero el libro está atravesado por cierta crítica -no exenta de ingenuidad- a lo maleable que pueden llegar a ser los jóvenes y cómo ciertos sectores se disputan la captación de ese grupo etario.

    Así y todo coincido en la puntuación; es un libro flojo y poco consistente. No se desarrolla mucho (tal vez por no querer llevar la cosa demasiado lejos) el tema de los Flamencos Rosas. Padece de una escritura banal y liviana. Las ilustraciones no son de lo mejor. En fin,...

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