34 El misterio del medallón escocés

Título original: The Mystery of the Highland Crest (#34).
Autor: Louise Munro Foley.
Ilustrador: Paul Granger.
Fecha de publicación: 1986 (Original 1984).
Número de páginas: 117.
Número de fines: 19 (Buenos: 8 - Regulares: 6 - Malos: 5).

Sinopsis: Tu tía escocesa te pide que viajes a su residencia para ayudarla con un asunto delicado: el medallón de vuestro clan ha sido robado y debes ayudarla a recuperarlo.

Comentario personal: Si una cosa cabe destacar de este libro por encima de todas las demás es su riqueza léxica. Términos gaélicos al margen, hay una diferencia notable (en el sentido más literal de la palabra: no hace falta ser un experto para darse cuenta incluso en una primera lectura) entre El misterio del medallón escocés y el resto de libros de la colección. Y no me refiero a que los demás estén mal escritos, para nada. Sencillamente, el registro utilizado para este número es sensiblemente más culto.

Este detalle ya hace que el libro entre con buen pie en la experiencia lectora, y tiene otros varios puntos fuertes: una atmósfera de misterio muy lograda (en ese sentido recuerda a El misterio de Chimney Rock, solo que sin llegar a sus cotas de miedo y tensión), un concienzudo trabajo de investigación sobre la zona y sus costumbres (que ya viéramos en el -por otro lado- insoportable La tribu perdida) y una buena introducción antes del desarrollo de la historia principal y normalmente también antes y/o después de cada elección: esto es, no es el típico libro que te cuenta la premisa inicial en un párrafo y te lleva a la primera elección ya en la primera o segunda página; o que te ofrece dos elecciones y ambas te hacen toparte con un fin en cada una de esas páginas, al contrario. Normalmente hay cuatro o cinco páginas antes de llegar al fin, permitiendo un mayor desarrollo de cada ramificación (cosa que queda ratificada en el relativamente bajo número de fines).

Sin embargo, lo anteriormente explicado puede ser -y, de hecho, en este libro es- un arma de doble filo. Demasiado a menudo se tiene la sensación de que en distintos momentos de la historia se debería abrir una elección y no sucede. En un librojuego, y es la tónica habitual de la colección, lógicamente, cuando un personaje te dice que podéis empezar a buscar por la torre oriental o por la sala de estar, todo hace indicar que al pie de página encontrarás la posibilidad de elegir entre esas dos opciones. Pero no es el caso en este libro, en el que uno se siente un poco menos protagonista de lo habitual al no poder participar en unas cuantas elecciones del personaje principal (que en teoría somos nosotros, el lector).

Ese es sin duda un pequeño fallo del libro (para algunos posiblemente no sea tan pequeño, todo sea dicho), pero en mi opinión hay varios otros bastante más graves y que son los que hacen que este número se quede simplemente en un buen libro y no en uno excepcional. Por ejemplo, la historia es demasiado dispersa y arbitraria, y la mayoría de encuentros son demasiado forzados. Toda la parte de Irlanda me parece demasiado fantástica para un libro que de por sí tiene ciertas dosis de fantasía, de acuerdo, pero mucho más comedidas -e incluso cuestionadas por la protagonista- en la parte del castillo, mucho más lograda.

Por otro lado, hay demasiados personajes secundarios que aparecen en apenas dos o tres páginas y que sin embargo tienen una relevancia demasiado grande en la historia. Esto chirría un poco, ya que su influencia es nula en gran parte del libro pero en otros fines es total, y transmite una sensación de ser una obra muy poco redonda, mal trabajada en ese aspecto. También contribuye a ese sentir el hecho de que haya muchos fines completamente abruptos (al estilo Montgomery, que ya es mucho decir), en los que ni recuperas el medallón ni sabes cómo acabará la historia, pero el libro acaba sin mayor explicación.

Por último, pero en realidad lo más importante para mí, el libro carece de consistencia. Hay personajes que están en sitios distintos según tus elecciones, un encuentro puede ser con una persona u otra también dependiendo de lo que elijas, y el propio medallón no siempre está en el mismo sitio. Al margen de esto, el libro está salpicado constantemente de una moralina en favor de tener fe que no me gusta nada, y lo peor es que pierde demasiado espacio en ello.

Las ilustraciones de Paul Granger quizá estén un poco peor que de costumbre, pero en general son apropiadas. La portada me parece una de las mejores de toda la colección.

En conclusión, un libro con aciertos y desaciertos a partes iguales, con una buena historia y una gran atmósfera, tremendamente bien escrito, pero decepcionantemente malogrado en demasiadas mini-tramas y personajes, falto de consistencia y fallido en los finales.

Puntuación: 6'5.

Nota: Hay una errata importante en El misterio del medallón escocés. En la página 69 hay un rectángulo que cubre una ilustración a dos páginas. Debería indicar "pasa a la página 72", pero lo olvidaron.

3 comentarios:

  1. Igual de bueno que El Misterio del Albergue del Eco . Me encanta su atmósfera irreal de misterio . Si bien , su desarrollo es lento y se hace pesado , el alegato en favor de la fe me llega al corazón . Los personajes secundarios enriquecen mucho la trama . Un libro bueno aunque puede que no de los mejores . . .

    ResponderEliminar
  2. A pesar de estar escrito por mi autora preferida yo le achaco un gran defecto y es que tarda mucho en arrancar y algunas decisiones son irrelevantes, las tramas secundarias no lucen tanto como en El Misterio del Albergue del Eco ni enriquecen la lectura; pero a pesar de esto el libro me gusta, sobre todo por su atmósfera casi mágica y por su lado céltico tan folclórico y pintoresco . . . la posibilidad de comunicarse con seres del más allá es otro punto favorable al texto !

    ResponderEliminar
  3. Teniendo en cuenta los pros y los contras, mi nota final es un siete . . .

    ResponderEliminar